
El pasado sábado 10 de octubre se realizó el acto conmemorativo de homenaje a los ejecutados de Quebrada Honda, tras cumplirse 53 años de estos crímenes.
Este año la conmemoración tuvo un carácter especial, luego de que los incendios de febrero pasado arrasaran con la zona entre Lirquén y Tomé, incluyendo el memorial levantado en el lugar.
El memorial de Quebrada Honda fue erigido en 2003 por la Mutual Bautista van Schouwen y reinaugurado con la instalación de una escultura en 2013. Allí se realiza de forma ininterrumpida cada año esta actividad de memoria histórica en homenaje a los tres militantes del MIR ejecutados en Quebrada Honda el 9 de octubre de 1973: Héctor Manuel Lepe Moraga, Tránsito del Carmen Cabrera Ortiz y Miguel Ángel Catalán Febrero.
El espacio también recuerda al militante del MIR de Tomé, Ricardo Barra Martínez, quien formaba parte del mismo grupo de detenidos ejecutados en Quebrada Honda, pero falleció previamente producto de las torturas perpetradas por agentes represivos de la Armada al interior del Fuerte Borgoño, en Talcahuano, el 28 de septiembre del mismo año.
Junto a los cuatro militantes del MIR de Tomé, se recuerda al militante socialista de Penco, Mario Ávila Maldonado, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado en Quebrada Honda el 27 de noviembre de 1973 tras haber sido detenido por agentes de la dictadura.
La jornada conmemorativa fue amenizada por el grupo musical Ona de Lirquén y por la presentación artística de un nieto de Tránsito Cabrera, quien cantó en tributo a su abuelo. Durante el acto se compartieron saludos de familiares y amigos de los militantes asesinados, y se depositaron flores y ofrendas en memoria de los compañeros caídos.
